¿Se ha desvirtuado el verdadero sentido de la Navidad? Muy probablemente; pero, ¿qué más da? Si hay luces que nos ciegan y guirnaldas que adulteran nuestros recuerdos…
Como adultos, a veces confundimos aburrimiento con responsabilidad. Ahora que comienzan las Navidades, y que las diversas medidas autonómicas y nacionales nos impiden vivirlas como siempre, ¿por qué no volver a la infancia y dedicarnos a jugar? No eres el único al que le apetece…