Opinión

21. Más vale pájaro volando que ciento en la mano

Avance del libro 'Contrarrefranes y cultura popular' (Punto de Vista Editores, 2020), de Myriam Rodríguez y Javier Correa (Colectivo Mentes Inquietas); un libro que, a través de refranes populares conocidos por todos, esboza nuevas sentencias con lecciones originales, surgidas de la reflexión filosófica constante y el inacabable deseo por mantener el espíritu crítico de los demás.

Más vale pájaro en mano que ciento volando.

Refrán popular

¿Qué valor tiene un pájaro en nuestra mano? ¿Qué valor tiene encerrar a alguien para nosotros? El refrán clásico parece dar más importancia (más valor) a la idea de tener que a cualquier otra cosa. Así, más vale tener seguro algo (un pájaro) que ver a mil volando que no son nuestros. Pero ¿por qué esas ganas de apropiarnos de todo? ¿No es mejor ver un pájaro volar que aplastar a mil en nuestras manos?

Si las cosas de nuestro día a día las dividimos en las que podemos tener o en las que no, acabaremos viendo todo nuestro mundo como objeto de consumo nuestro, y las cosas nos parecerán más o menos útiles. ¿Quién tiene un beso? Nadie. Los besos no se tienen, los besos vuelan y pasan cerca de nosotros, pero nadie puede tener él solo un beso. Justamente, un beso que se obliga, un beso propiedad ¿no deja ya de ser un beso? ¿No es precisamente eso lo bello de un beso: que se regala, que no es propiedad, que es libertad, que nadie lo encierra? Algo parecido le debe pasar a los pájaros cuando los encerramos. Dejan de ser pájaros que vuelan libres para convertirse en mascotas tras rejas o manos.

Un filósofo francés del siglo pasado, Emmanuel Lévinas (del que ya hemos hablado), pensó que la ética era lo más importante de toda la filosofía. ¿A quién le importa la metafísica, la ciencia o cualquier cosa? Al final lo único que nos tiene que importar es hacer el bien con el Otro. ¿Por qué decimos esto aquí? Porque el otro es ese pájaro en libertad que vemos volar a las afueras. A los otros que forman parte de nuestras vidas los vemos volar alrededor, pero nunca los podemos atrapar del todo.

Siempre que intentamos definir al Otro (ya sea mi madre, mi pareja o el autobusero), aparece un gran problema. Cuando definimos a otra persona, siempre lo hacemos (y es imposible no hacerlo) desde nosotros mismos, desde el yo. Cuando pensamos en lo que más admiramos de nuestro mejor amigo (prueba a hacerlo), aparecen cualidades que o bien admiro tremendamente o bien son cualidades que extraño y a mí me faltan. Cuando hacemos eso, estamos pensando en la otra persona desde nuestros propios deseos, miedos o gustos. Es ahí cuando cogemos un pájaro libre y lo intentamos atrapar con nuestras manos. Y el pájaro muere. Definir a alguien siempre es hablar un poco de mí y dejar de escucharle a él o a ella.

Para Lévinas, el Otro es algo que no podemos conocer nunca del todo y esta es la gran paradoja. Cuanto más quiero conocer a alguien, más le quito lo que le hace único, más le encierro en mis etiquetas y en mi subjetividad. Cuanto más intento conocer a mi pareja y encajar con ella, más intento que ella se acople a mi modelo de cómo tiene que ser una pareja. Cuanto más profundizo en una amistad con alguien, más fuerzo a que ellos encajen en lo que a mí me parece un buen amigo. Cuanto más cerca agarro al pájaro, menos libre es, menos vuelta y menos pájaro es.

Entonces ¿qué nos quiere decir este contrarrefrán? ¿Qué significa conocer a alguien de manera sana? Significa que más vale un pájaro volando que ciento en la mano. Que más vale una persona a la que admiro y respeto en su total diferencia que miles que intento que encajen en mi modelo. Cuando me enfada, cuando me frustra o cuando alguien me decepciona, es solo un pájaro en mi mano que quiere salir. Es solo alguien que no es como yo pensaba que debía de ser un amigo o una pareja o un familiar. Es alguien siendo ellos mismos sin encajar en mis modelos.

¿Qué significa amar desde este punto de vista? Amar al otro sin convertirle en un pájaro encerrado es amarle en su otredad. Quererle como el otro que es, quererle en su dignidad, en su libertad y con su voluntad. A veces, cuando tenemos pareja, vivimos más preocupados por si algún día esa persona decide dejar de estar con nosotros, o si le hace feliz otra cosa que no soy yo. ¿Por qué tenemos miedo a que se acabe? ¿Por qué nos aterra la idea de que yo no le dé esa felicidad? ¿Amarle en su otredad no sería aceptar que en su libertad esa persona puede ser feliz sin mí? Recuerda que, como dijimos en otro contrarrefrán, la compersión es un estado empático de felicidad y deleite que se manifiesta cuando otro individuo experimenta la felicidad.

¿Quién disfruta de los pájaros encerrados? ¿Qué se aprende de lo que es igual? ¿Por qué queremos encerrar a los que vuelan? Más vale un amigo diferente, auténtico, al que no aprisiono, al que acepto en su diferencia total, que un amigo idéntico a mí, que encaja en lo que yo creo que es una buena amistad, que se comporta como preveo. Y es que vale más un pájaro volando libre en el campo, al que yo admiro desde lejos, que ciento en mi mano, en la que apenas pueden respirar.


*Avance del libro ‘Contrarrefranes y cultura popular‘ (Punto de Vista Editores, 2020), escrito por Myriam Rodríguez y Javier Correa, del Colectivo Mentes Inquietas.

Contrarrefranes y cultura popular (Punto de Vista Editores, 2020)


Los refranes son sentencias cortas que nos acompañan a lo largo de nuestra vida. Los oímos todo el rato: breves pero significativos, muchas veces resuelven situaciones confusas o absurdas. En su caso, Myriam Rodríguez y Javier Correa, autores del libro, utilizan los refranes como excusa para hablar de lo que más les gusta: la filosofía. Se atreven a «darles la vuelta», alterando su estructura para descubrir mensajes más significativos que los ya conocidos. Así, surgen los «contrarrefranes».


El Colectivo Mentes Inquietas es un proyecto desarrollado por dos jóvenes filósofos, Myriam Rodríguez y Javier Correa, en el que se promueve el espíritu crítico y reflexivo para dar respuesta a las preguntas que nos hacemos habitualmente en la vida. Su principal interés es la divulgación de la filosofía mediante un lenguaje claro y ameno que permita un mejor acercamiento hacia los más jóvenes, pero, independientemente de la edad, es un estímulo para pensar acerca de los problemas cotidianos y huir de las respuestas enlatadas, los mantras y las noticias falsas que nos acechan en todos los sitios y que provocan la polarización de la sociedad. Sus dos libros publicados son: 'Y pensar, ¿para cuándo?' (Autografía) y 'Contrarrefranes y cultura popular' (Punto de Vista Editores), y puedes encontrarlos en: www.colectivomentesinquietas.com

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