Crónicas de Chile (II)
Descubrir es comparar –a veces–, y, por eso mismo, a Carlos Alejandro Noyola le cuesta no comparar Santiago con Puebla, Chile con México, la literatura local con la literatura finesa, el paraíso con el infierno –y viceversa–.
CULTURA QUE DILATA
Descubrir es comparar –a veces–, y, por eso mismo, a Carlos Alejandro Noyola le cuesta no comparar Santiago con Puebla, Chile con México, la literatura local con la literatura finesa, el paraíso con el infierno –y viceversa–.
Carlos Alejandro Noyola ha visitado Chile, y así nos ha contado su primera etapa: comparando la silueta del país con la de un chile serrano, y hablándonos de sus padres (y de unos amigos de sus padres que no sabe muy bien de dónde salieron), y de cómo la Patagonia fue testigo, hace ya unos años, de uno de sus últimos viajes.
Hacer turismo es una forma de atravesar el espejo, de reconocer la realidad y los reflejos de lo que, en el fondo, supone viajar. Aquí, se atraviesa el concepto de lleno; y no sin quebrar algún cristal.


